viernes, noviembre 17, 2006

En El Tigre lloré


El domingo fui al Tigre. Estuve en una isla-recreo llamada "Parque Life". El lugar es bellísimo y tranquilo. El día espectacular, uno de los mejores de esta primavera. El sol radiante. El restaurante del recreo agradable. La vista hermosa. Todo estaba dado para pasar un día espectacular.

Pero, yo no tenía ganas de ir. Ya desde antes de salir, no quería ir. Pensaba ir el sábado y busqué una excusa para dejarlo para el día siguiente, el domingo. No había ningún motivo para no querer ir, hasta el clima era propicio. Pero, algo en mí me decía que no fuera. ¿La voz interior?

La gente disfrutaba. Los observaba a mi alrededor. Los observaba en el muelle, mientras esperábamos la última de las lanchas que nos pasaría a buscar a la tarde. Todos disfrutaban de un día maravilloso al aire libre.

No puedo explicar qué me pasó. No tiene explicación lógica ni coherente. Mientras almorzaba, tranquila y bien, en el asador del recreo algo se quebró. Yo me quebré. Sin saber por qué. Sin saber de donde vino ese quiebre. De repente, noté que las lágrimas comenzaban a brotar y no podía detenerlas. No había manera. Lo intenté. Traté de dejar de llorar. Me sentía incómoda con la gente en las mesas alrededor. No se si me miraban o no, ni me fijé, pero me sentía mal. Casi no recuerdo la última vez que lloré, hace siglos. Las lágrimas no se detuvieron de ninguna forma. Pensaba en Carmen. La recordaba. Recordaba nuestros paseos juntas por El Tigre. No en esa isla, no ese restaurante, pero sí en El Tigre. Recordé algunos días que fuimos. Recordé que fuimos a festejar uno de nuestros aniversarios. Recordé la última vez que estuvimos. Recordé la isla y el recreo en el cual estuvimos. Recordé la gente que nos rodeaba aquella vez, recordé nuestras conversaciones intrascendentes con aquellas personas. La recordé a ella. Y el llanto no se detuvo. Alguien me dijo: "Tenés que dejar el pasado atrás". Y yo ni siquiera se si es pasado... Arrojé una moneda al río con fuerza.



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23 Comentarios:

Blogger charruita dijo...

Entiendo tanto de esto.
Cuando lloré así, supe que no era pasado. No importa lo que uno esté viviendo cuando el corazón sigue sintiendo lo mismo que ayer.
El día que me dí cuenta de que el amor seguía intacto en mí, dejé de mentirme y acepté vivirlo sola. Tu post, me trajo el recuerdo de los días en que me obligaba a sentir algo diferente de lo que sentía. Me juré no volver a hacerlo, casi se me va la vida por intentar por todos los medios hacerme creer que era pasado.
Ojalá ese llanto en el Tigre sea el comienzo de un poco de paz.

17 de noviembre de 2006, 04:15  
Blogger canichu dijo...

un día de cansancio y lloro en un día de recreo, a veces pasa cuando las rupturas están cercanas en el tiempo, y si se ha sentido con fuerza pasa incluso alejado en el tiempo. El tiempo por sí solo no arregla las cosas, como todo el mundo dice, aunque pueda ayudar, en realidad lo que mueve al tiempoa ayudarnos a arreglar u olvidar es la intención de nosotros mismos de ayudarnos a lo que deseamos y de los demás a conducir las cosas a donde deban. La cuestión es qué sintonía e intención tenga cada uno. Esto no es consuelo saberlo, pero tal vez te ayude en algo. ¿Quién sabe?

Te abro link desde mi blog. Un saludo.

17 de noviembre de 2006, 08:02  
Anonymous Anónimo dijo...

Y yo que siempre soy la primera "en despegar tarde" de el/los pasados y/o de personajes del pasado, voy a decirle otra cosa Rose.
Yo creo que al mismo tiempo, somos tan tangueros, los porteños, tan melodramaticos (y nos gusta) que a veces elegimos los momentos mas agradablemente placenteros para ponerles nuestra cuotita de bajón.
Es que nuestro enemigo personal escoge maravillosamente bien los momentos. No hubiese sido más lógico y práctico aprovechar para llorar en microcentro...
Cariños Rose, la islita me recuerda la isla "Manuelita" en donde talle un arbol a los 6 y jamas volvi...

17 de noviembre de 2006, 10:09  
Blogger MARIA DEL NORTE dijo...

Dijiste "Basta!" "No puedo mas!" y te preguntaste: "porqué?"
El Tigre, un remanso de paz (que fue compartido alguna vez por alguien con quien vibraste) te trajo añoranzas lindas, y con esos recuerdos a flor de piel sumado a a todos los porque rondando últimamente en tu cabezita explotaron en la catarsis del llanto ...
Y es una forma de liberación de tensiones, te hace bien.
Es también una cuestión química que no viene al caso comentar ahora, pero te puedo asegurar que el llanto nos hace bien a tod@s.
Eso, si, huyamos de las "lágrimas de Cocodrilo" :)

(pobres bichos, lloran de dolor al tragar a su víctima, porque fuerzan al máximo las fauces y los músculos de la cabeza) pero en los humanos es sinónimo de hipocresía.
y ... me fui al catso :) con el comment

17 de noviembre de 2006, 16:30  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Charruita Lamentablemente, parece que entendés. Digo "lamentablemente" porque no es simpático entender. Pero sí, es tal como lo expresás. No acepto mentirme. Se lo que siento pero no siempre una puede hacer o estar donde siente... A veces, lo que una siente o por quién lo siente te aseguro que no es lo más indicado. Y se van buscando caminos alternativos... Soledades alternativas pero eso no quiere decir que una olvide dónde, cuándo o quién vibró. ¡Ay! Te juro que es todo un tema y muy difícil de solucionar.... Muchos besos!!!

17 de noviembre de 2006, 21:41  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Canichu La "ruptura", en este caso, está lejana en el tiempeo. Y tampoco se si es lo correcto llamarlo ruptura. Simplemente, un día dejamos de vernos... sin rupturas... un día prometí que volvería y no volví... Pero, no hubo enojo ni adiós... En fin, ojalá el tiempo sirva para algo... Gracias por su visita y por sus palabras!!! De verdad...

17 de noviembre de 2006, 21:44  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

¡Anónima! Ya estaba extrañando que me llamaran "Rose" y sus comentarios tan atinados como siempre. Pero, en este caso, amiga, le juro que se equivoca. En serio... Yo no soy una persona de llorar. Ni cuando salgo ni en casa... No fue por estar pasando un día lindo al aire libre, no se qué fue... no podría explicárselo porque no lo entiendo ni yo. Sólo puedo decir que hacía un montón que no lloraba. Hace tanto que ni recuerdo la última vez (o sí :-) pero mucho menos con gente alrededor, como puede ser un parador en El Tigre ¡imáginese! No lo hice de tanguera... No se qué me pasó, no me podía contener, las lágrimas brotaban solas.
Le aseguro que me hizo reir con lo de llorar "en el microcentro". ¡Ja! No se si sería más lógico dada la cantidad de personas que atestan las calles. No se si llorar era lo indicado.... Fue lo que sucedió sin que yo lo deseara... ¡Qué vamos a hacer! Ahora bien, me pregunto yo: ¿y por qué no vuelve a la isla "Manuelita"???? ¿y por qué no regresa aunque sea cinco minutos que tal vez aún existe ese árbol? (si es que no lo talaron; hoy en día todo se pierde... hasta los árboles... en este país :( Pero, si yo fuera usted, regresaría a buscarlo, aunque más no sea a mirarlo una vez más :-)
Muchos besos y muchísimas gracias por comentar siempre. Me gusta mucho leerla!!

17 de noviembre de 2006, 21:58  
Blogger Vade retro dijo...

A veces me pregunto por qué ciertos lugares y situaciones nos producen estas especies de flashback tan dolorosos, nos llenan de nostalgias. Tal vez sea porque alguna vez la belleza de aquel paisaje fue vista a dúo y hoy la vida te obliga a disfrutarla en solitario.
Los sentimientos hacia una persona van mucho más allá de las lágrimas, lo que intento decir es que no basta que duela para que uno sepa qué es exactamente lo que necesitamos en ese preciso instante.
Te dejo un abrazo inmenso ( que ojalá te regale un poco de paz )

18 de noviembre de 2006, 06:52  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

María Sí, es tal como decís. No se si dije basta, al menos no fue de modo consciente, pero sí que el llanto libera, más que nada libera tensiones acumuladas. No se si es química pero ayuda a distender los músculos tensionados, al menos.
Sí, se me acumularon todos los recuerdos juntos de momentos o tardes pasadas en compañía de otra persona en aquel lugar. Fue curioso como en un segundo todos los recuerdos se agolparon en mi mente. No me había sucedido así antes.
Muchos besos.

18 de noviembre de 2006, 13:37  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

María Me olvidaba, pero no entendí muy bien lo de las lágrimas de cocodrilo. Es decir, sí que lo entiendo y también comparto la idea de huir de las personas con las famosas "lágrimas de cocodrilo". Pero, quisiera aclarar que ese no fue mi caso. No soy una persona de llanto fácil; es más muy pocas veces lloro. Justamente, por eso escribí sobre esto, porque no es algo que me suceda con frecuencia. Y tampoco fue sinónimo de hipocresia. No se por qué brotaban las lágrimas. Te aseguro que me hubiera gustado detenerlas y no podía. Por más que intentaba reponerme y poner buena cara, las lágrimas seguían saliendo solas :(

18 de noviembre de 2006, 13:41  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Vade Gracias. Estoy, precisamente, en el intento de encontrar paz. La paz es una palabra tan breve y tan difícil de obtener para algunas personas.
Comparto lo que estás diciendo de que tal vez esa nostalgia se produce porque uno alguna vez compartió determinado paisaje y disfrutó de cierta belleza natural a dúo o en una buena época, con la mirada compartida.
Un gran abrazo!

18 de noviembre de 2006, 13:44  
Blogger MARIA DEL NORTE dijo...

Rose ! No, lo de las lágriams de cocodrile no eran por vos, mujer.
Por eso me fui al cara ... con el post. Pasó que estaba pensando en lágrimas, y me vino a la mente lo de lágrima de cocodrilo. Just it. Just do it. Auspiciado por Nike :)
(otra vez me fui al catso)

18 de noviembre de 2006, 21:29  
Blogger kasandra dijo...

Llorabas por ti. No es tu pasado es el que llorabas. Llorabas por tu alma que es una niña. Como todas las almas. Las conozco bien. Y me hubiera gustado abrazarla entonces. Como no pude te dejo en forma de metáfora ese abrazo aquí, por la belleza que nos has brindado en ese llanto.

19 de noviembre de 2006, 14:11  
Anonymous Anónimo dijo...

Rosa,esas las lagrimas, el llanto es algo que conozco tan bien ultimamente, ojala no fuera así...Estoy intentando pasar el dolor de alguien que es mi presente...,
he descubierto su Blog hace muy poco y la verdad me encanta lo leo cada vez que puedo y siempre espero encontrar un nuevo post, escribe y describe sus sentimientos Ud. tan bien ... Gracias por compartirlos.
Un beso

19 de noviembre de 2006, 17:33  
Anonymous Anónimo dijo...

Rosa Roja, hay temas que nunca se solucionan. Supongo que uno aprende a vivir con ellos. Quiza suene a resignacion lo mio, pero asi es mi experiencia.
Ojala tu caso sea diferente.

Un abrazo.

20 de noviembre de 2006, 02:55  
Anonymous Anónimo dijo...

el dolor se calma, tarda, pero llega,y queda un dulce recuerdo,aprendes a vivir con la nostalgia,con lo que pudo haber sido y no fue, un paisaje, una canción, una luz, siempre traera a tu memoria la felicidad. ¡asi es la vida!Besos desde LA OTRA FRONTERA

20 de noviembre de 2006, 21:57  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

María Comprendido, mujer. No se preocupe que he entendido. Sólo me llamó la atención a mí que no lloro (casi nunca) escuchar hablar acerca de las lágrimas de cocodrilo que no fue mi caso, se lo juro! entendido! Besos!

20 de noviembre de 2006, 22:04  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Kasandra Me encantó. Me hiciste recordar palabras del Diario de Alejandra Pizarnik. Muchas veces lloramos como si fuésemos niños y no lo somos pero nos sentimos así.
Gracias por tu comentario.

20 de noviembre de 2006, 22:07  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Gracias, Moni. Me gusta que le guste. Y espero de todo corazón que pueda pasar ud. su dolor presente tan pronto. Yo no lo logro y hago todo lo que está a mi alcance. Quizás en otros casos sea más fácil, ojalá.

20 de noviembre de 2006, 22:09  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Charruita Nah, yo voy a intentar "curarme" de ese dolor y si no puedo superarlo pero comprenderlo y vivir con ello no es justo. Si no está tan lejos (en distancia de kilómetros) la solución :))))))))) Aunque el espíritu diga todo lo contrario.

20 de noviembre de 2006, 22:11  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

La Otra Frontera Así es, un paisaje, una canción, una calle... cualquier cosa que siempre traerá a mi memoria aquello que no pudo ser....... Gracias!!!!!

20 de noviembre de 2006, 22:13  
Anonymous Anónimo dijo...

A través de tus letras deduzco que lo que hoy te pesa es la soledad. Andas deprimidilla, amiga.
Un beso grande

24 de noviembre de 2006, 10:06  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Laurabaires: Algo de eso, algo de eso. No se si es la soledad o el hecho de pensar en los tiempos pasados que siempre parece que son mejores ;) Gracias y un beso!

28 de noviembre de 2006, 21:29  

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