martes, septiembre 05, 2006

El descanso imprescindible 1: entre Gualeguaychú y Fray Bentos

Todavía no lo puedo creer ni siquiera yo. Terminé una gran parte del cúmulo de trabajo. Al menos, terminé lo que era prioritario, lo que tenía una fecha puntual porque era para la oficina y tenía que respetar los tiempos de entrega. Ahora, me queda pendiente la traducción del libro “del Diego”, pero eso es más elástico, más manejable. Como lo hago de forma particular y es para un amigo periodista, lo voy haciendo en los ratos libres. ¿Ratos libres? No tengo. Pero, me las ingenio en las noches, en las madrugadas y voy avanzando, de a poco, muy lentamente, pero algo es mejor que nada, en este caso. Una página es una página. Ya hice la introducción y el primer capítulo. Son diecisiete capítulos en total. Por algo se comienza.
Pero, este fin de semana me olvidé del mundo. Me despejé de tal forma que hasta me olvidé de que trabajo. Increíble pero real.
El sábado 2, me levanté muy temprano por la mañana y, tras un simple café a modo de desayuno, salí rumbo a Gualeguaychú. Casi me quedo sin ir porque el viernes a la tarde/noche llovió a cántaros y a primer hora del sábado todavía estaba nublado, y dudé. Pero, me decidí. Y ¡qué suerte que me decidí! Y emprendí viaje. El viaje imprescindible para sacudirme el estrés de las espaldas, la contractura de las cervicales, el agotamiento de la mente. Mientras iba por la ruta, miraba el camino hacia delante, todo libre, despejado, un mundo abierto hacia delante y hacia los costados el verde, a ambos lados de aquella ruta. Verde, verde, más verde ante mis ojos. Salió el sol. La mañana de sábado se tornó preciosa. Radiante. Me puse los anteojos de sol. Hacía calor. El sol de frente me daba en el rostro. En tres horas estaba allí: Gualeguaychú, Entre Ríos. A doscientos treinta kilómetros de Buenos Aires, a treinta kilómetros de la frontera uruguaya. Viví un mundo de sensaciones mientras viajaba. Parecía que la tierra, el aire, el sol, el verde, el cielo y el camino me pertenecían. Escuchaba música.
Llegué a destino. Justo para la hora del almuerzo. Me detuve en un restaurante para almorzar. Pregunté a dos hombres. Ambos coincidieron en el mismo sitio para ir a almorzar: un restaurante llamado “Dacal” en la Costanera. Me dije que si dos personas diferentes aconsejaban el mismo lugar, lo más conveniente y sin conocer el pueblo sería ir allí. No me arrepentí. Pedí un asado y un Valmont tinto, agua con gas, un budín de pan. Me distendí, no me quedan dudas. Ignoraba de dónde provenía el significado de la palabra “Gualeguaychú”. Parece que su nombre proviene de la expresión guaraní "yaguar guazú" que significa río del yaguar grande o probablemente de la palabra del mismo idioma "yaguarí guazú", gran nutria gigante. Después de almorzar, caminé por la Costanera y, en la esquina siguiente, encontré una hermosa heladería. La más grande del pueblo, me dijo alguien. Hacía calor así que me detuve y compré un helado. También entré al Casino, sólo por el hecho de conocerlo. Es la primera vez que voy para allí. No conocía nada. El pueblo vale poco, el centro, quiero decir, la plaza principal, la Catedral de San José y no demasiado más para ver. Las calles de alrededor me parecieron tristes. Tenía un dolor de cabeza impresionante. Un Tafirol que llevaba en la cartera me ayudó. Entré a la Catedral: una obra maestra inaugurada en 1863. Disfruté mirándola y recorriéndola por dentro. Disfruté de su arquitectura. Está construida en forma de navío. Fue agradable entrar, recorrerla, observar sus techos, sus detalles, su construcción. Un hombre tirado en las escaleras me pidió monedas; parece que en todas partes es igual, la gente que tiene que vivir mendigando. Recorrí la Costanera y entré a una feria artesanal. Cinco puestos en total. Parecía mentira pero así están los artesanos allá. Conversé con una mujer que atendía uno de los puestos. Le faltaban los dientes, le faltaban muchas cosas y le sobraban hijos: 8 en total, me dijo. Ciudad antigua, Gualeguaychú. Poco más para ver de interés. Poco más para recorrer. Llegué hasta el puerto. El resto sentí que no merecía la pena. No saqué fotos, no me llamó la atención. (Me estoy durmiendo, es entrada la madrugada y me estoy durmiendo. Las letras bailan. Continuará...).

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27 Comentarios:

Blogger Vade retro dijo...

Me alegro que hayas podido desconectar de todo el fin de semana. Lo necesitabas. El sólo hecho de cambiar de lugar ya sirve para tales fines. Un besito y que sepas que estaré esperando por la continuación...

5 de septiembre de 2006, 05:09  
Blogger MARIA DEL NORTE dijo...

Rosaaaaaaaaaaaa!!!!!
Que bueno que retornaste! Se te extrañaba !
Un gran alivio, eso habrás sentido despues de tanto trabajo, tensiones, fechas a cumplir ... Te decidiste a desenchufarte! Que paz que da el verde, el sol en la cara, verdad? El hecho de salir de la rutina, respirar otros aires.
Gracias por hacernos "viajar" por Gualeguaychú con tus palabras tan descriptivas ... y eso que las letras te bailaban en la madrugada :)
Besitos

6 de septiembre de 2006, 01:31  
Blogger charruita dijo...

Me trajiste recuerdos de Fray Bentos.
Te felicito por la elección de partir un rato hacia otra parte.
Me gusto tu reseña de Gualeguaychú. Hermoso nombre por cierto, adoro el idioma guaraní. Y ese litoral de mi Uruguay amado..río de los pájaros pintados. Un abrazo!

7 de septiembre de 2006, 01:34  
Anonymous serdemar dijo...

¡Que bonito viaje!, se respira relajación y paz en tus palabras.
Un besote

7 de septiembre de 2006, 09:51  
Anonymous marta drooker dijo...

Ah!!! pero que cosa, che! La proxima vez que viajes avisanos así te regamos las plantas de tu blog!. Miralas...! miralas, pobrecitas! La cara de ese potus no me gusta nada, nada!
Un abrazo!

7 de septiembre de 2006, 19:01  
Blogger la otra frontera dijo...

"Se fuga la isla
y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pajaro profeta
Ahora es el fuego sometido
Ahora
es la carne
la hoja
la piedra
perdidos en la fuente del tormento
Como el navegante en el horror de la civilización
que purifica la caida de la noche
ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesia." A.P

Y como Alejandra te fugaste a tu isla privada y cerraste los ojos para descansar.Dulces sueños y termina el relato de tu viaje.Besos.

9 de septiembre de 2006, 13:07  
Blogger MARIA DEL NORTE dijo...

Heyyy, Rosa !
Estas muy desaparecida!
Te esperamos y llegate por casita que tenes algo for you.-
Besos

10 de septiembre de 2006, 23:39  
Anonymous Marce dijo...

y? como contunua? HAce cuatro años que estoy en Entre Rios, y aun no me he dado una vuelta por gualeguaychu, bue! cosas que pasan. . .
BEsos

11 de septiembre de 2006, 12:06  
Anonymous Anónimo dijo...

Rose, no creo haber sido yo la precursora de su idea pero de todos modos le agradezco me lo adjudique.
Un viaje, una ruta, un horizonte, el ser un perfecto desconocido andando, el descubrir todo como si fuese la primera vez, aunque tal vez no lo sea.
Otra opcion creo que seria actuar como turista en la propia city, alejandonos de todos modos un poquito. He solido hacerlo y cuando sopló viento a favor "me lo creí".
Muchas veces no conocemos la iglesia "x" de villa urquiza por darle un ejemplo y si entrasemos con el espiritu de "quien se trasladó" de su lugar de residencia habitual, creame que sus beneficios tendría.
Experta en lo psicosomático ya le he dicho que soy! (muy a mi pesar) le recomendaria un comprimido de stresstab cada dia, es algo asi como que compensa la perdida de todas las vitaminas que por mayor stress se van con el agua...
Felicitaciones por la decisión y por los aparentes resultados y a no dejar pasar tanto tiempo ni llegar a los límites para hacer estas elecciones.
Cariños.

11 de septiembre de 2006, 17:33  
Blogger mi otro yo dijo...

me habia perdido pero volvi.
Saludo y que bueno que hayas disfrutado, descansado y demás.
Y ahora como estas?

11 de septiembre de 2006, 18:04  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Vade Retro Sí, afortunadamente pude desconectar todo el fin de semana anterior. El viaje fue maravilloso. Nada de especial pero me sirvió mucho porque fue corto y pude sentir que me alejaba tanto de lo cotidiano. Como estar en otro planeta y olvidarse de las obligaciones. Sí, voy a contar la segunda parte del viaje que fue muy bonito. Besos!!!

María Síiiii, ya se que estuve/estoy bastante ausente. Todo es producto de lo mismo, falta de tiempo :(( hasta para dormir :(( Es el único motivo, exceso de trabajo, pero no me quejo ya que es preferible tenerlo a no tenerlo. En mi caso, el agotamiento es mental, neuronal, no físico. No se qué es peor. Y sí, sentí exactamente lo que decís, tal cual: un inmenso alivio después de tanto correr para cumplir con las fechas de entrega del material. Igual sigo con trabajo pero ahora tengo más flexibilidad de días, aunque no gran cosa. Viajar y desenchufarme fue la mejor decisión. ¡¡Mil gracias por tus palabras!! Besos!!

11 de septiembre de 2006, 23:19  
Anonymous Rosa Roja dijo...

¡¡¡Charruita!!! Partir ese fin de semana fue la mejor decisión que se me pudo ocurrir. Y eso que casi me quedo sin ir porque la noche anterior estuvo horrible, llovía a cántaros y pensé que el tiempo tal vez no ayudaría. Menos mal, que me animé igual porque lo pasé super tranquila. En otro planeta, je. Fray Bentos ME ENCANTO!! Ya lo cuento en la segunda parte. No me extraña nada que te haya traído recuerdos. Ese lugar le debe dejar recuerdos a cualquier ser humano sensible. Besos!!!!!!

11 de septiembre de 2006, 23:24  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Serdemar Es que necesitaba imperiosamente relajación y paz después de tanto estrés que pasé. Hay momentos en que siento que ya no puedo más del agotamiento. Besos!!!!!!

Marta ¡Jajaja!! Me encanta tu fino humor. (Me hiciste acordar a un personaje de "Sos mi vida", una paraguaya, con eso de "pero qué cosa, che!" muy bueno). No hay vez que te lea que no ria y eso es salud asi que te estoy superagradecida. Tenés razón, la próxima tengo que avisar para que rieguen las plantas y para que alimenten a Platón pobrecito. Besoss!!!

Marce Sí, a veces sucede como decís y una viviendo tan cerca de un lugar no fue nunca. Es la primera vez que fui a Entre Ríos, no conocía nada. De todos modos, a mi me vino bien para desestresarme pero como bonito me quedo con Fray Bentos, si me dan a elegir. Imagino que Gualeguaychú debe de ser más lindo para carnaval que es cuando debe de tener más vida. Besos!!!

11 de septiembre de 2006, 23:32  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

La Otra Frontera GRACIAS POR ALEJANDRA!!! No podías haberme hecho regalo mejor. A pesar de que me conozco todos y cada uno de los poemas de A.P. casi de memoria, me encanta encontrarme leyéndola por sorpresa. Alejandra siempre tan acertada, cada palabra suya un puñal directo al corazón que abre nuestros sentimientos más profundos.
Como Alejandra, me fugué a "mi isla privada, mi isla inventada" y allí descansé la vista, la mente, el espíritu. Me fugué de la vida cotidiana, de las presiones, del agotamiento y fui a buscar la paz. Terminaré el relato del viaje antes de que se me olvide que viajé y todo lo que recorrí. Besos!!!!!

12 de septiembre de 2006, 00:25  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

María!! Reitero: la única razón de mi desaparición es la falta de tiempo :(( falta de tiempo para vivir :(( No hay otro motivo. Espero que pase pronto!! Ya estoy corriendo hacia tu casa :))
Besos y no se qué será pero GRACIAS!!!!

12 de septiembre de 2006, 00:28  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Mi Otro Yo Me alegro y mucho por tu regreso. Ya lo creo que es importante perderse pero luego encontrarse y volver. Además, una siempre tiene que localizar a su otro yo :-)))
Y ahora estoy otra vez agotada :( Dos días no fueron suficientes y. aunque hace sólo dos semanas, parece que hiciera dos siglos que viajé. No obstante, tenemos que disfrutar a pleno cada instante y ese viaje valió la pena. Estoy muy conforme de haberme decidido a hacerlo. Besos! Y no te vuelvas a perder!!!

12 de septiembre de 2006, 00:31  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Usuaria Anónima La dejé para el final para asegurarme de que leyera mi respuesta y que no se pierda entre tantas palabras. Le reitero mi enorme agradecidiento, no sólo por leerme cada vez que puede sino también por animarse -desde el aparente anonimato ya que todos somos un poco anónimos - a dejar sus huellas y sus cálidas palabras por acá. ¡Ojalá más anónimas/os se animaran y me dejaran sus palabras también! Precisamente, porque se lo que valioso que es cada minuto de tiempo es que valoro doblemente que alguien me lea y me comente. No lo dude.
Anónima, créame que me encantá que me llame "Rose". Esa palabra, así tal cual me retrotrae a una de las vivencias más hermosas de mi vida.
Por otra parte, si bien es cierto que la decisión la tomé yo, que decidirme a arrancar con rumbo desconocido, decidirme a dejar todo atrás en busca de la paz fue algo que sólo podía hacerlo por mi cuenta, también es cierto que algunas de sus palabras en el anterior comentario fueron las que dieron el golpe final para convencerme de que era la decisión indicada. Le agradezco mucho por sus palabras, por sus sugerencias e ideas.
"el ser un perfecto desconocido andando" ¡qué hermosa frase y qué acertada! Eso fue lo que sentí. Sentir que estaba en un sitio desconocido por primera vez, sentir que no había personas conocidas, sentir que podía caminar y dar vueltas libremente, respirar aire, mirar el cielo, el verde sin tener que estar pensando en todo lo que tengo pendiente de trabajo, sabiendo que nadie podría llamarme para exigir nada (mi jefe me llamó cuando iba viajando por la ruta, no crea, pero estaba tan lejos en el camino que era la excusa perfecta para no acudir a su llamado, jeje).
Todavía no probé nunca salir de turista en mi propia city, pero, por supuesto, siguiendo su sugerencia garantizo que lo probaré a ver qué tal sale. Es verdad, su ejemplo de la iglesia x, cuando entra con esa mirada del otro que, quizás, se trasladó para conocerla. Suelo entrar mucho en iglesias que no conozco y, ojo, esto nada tiene que ver con la religión católica. A mi me gusta conocer las iglesias, en general, porque aprecio su arquitectura, sus muros, sus techos, los vitraux, en fin, tanto que tiene una iglesia, más que nada su antiguedad, tantos siglos allí enclavada (sea donde sea ese allí) y más me gusta entrar a esas iglesias/parroquias de los pueblos pequeños, leer la historia (cuando fue construída, por quien, por qué). Estoy convencida que eso habla mucho de los habitantes del lugar, de por qué son como son. En fin, locuras mías, no me haga caso :))
Conozco el stresstab. Lo tomé en una época, creía que ya no existiría más y veo que me equivoqué al pensarlo. Es un excelente complejo vitamínico y, además, supongo que ayuda a desestresarse.
Muy real esta reflexión suya final: "y a no dejar pasar tanto tiempo ni llegar a los límites para hacer estas elecciones" No siempre es tan simple dejar todo e irse, pero, muchas veces creo que tendríamos que cerrar los ojos y arremeter hacia adelante rumbo desconocido para alejarnos de todo aquello que nos agobia. No son decisiones que una puede planificar, pero, tal vez aquello no planificado es lo que sale mejor.
Mis cariños para ud. y sepa que me encanta leerla y tenerla de visita por aquí siempre que lo desee. Las puertas están abiertas de par en par para ud.

12 de septiembre de 2006, 00:56  
Anonymous Anónimo dijo...

Rose, le agradezco sus palabras y me alegra saber que algo de lo que uno pueda comentarle pueda tal vez serle de utilidad. Agradezco lo puntual de cada una de sus respuestas, la prolijidad con la que controla cada uno de los textos que le llegan, no siempre ocurre.
Todos somos "heroes anónimos guerreros en este lugar, peleando con el corazón, compartiendo tanta soledad!"
Me vino solita la letra de ese hermoso tema. Somos todos anónimos no le quepa ni una duda, simplemente no quise registrarme, creando un blog, y buscarme un apodo no me haría escapar del anonimato!
Comparto totalmente su párafro about iglesias, no me tiene que explicar en absoluto que no se trata de religión. Podría de verdad haber escrito algo muy parecido.
Hasta pronto!

12 de septiembre de 2006, 15:58  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Anónima Por ahora. Hasta que no aparezca otra anónima y tenga que numerar ;) Nada, que agradecerme, el agradecimiento es sólo mío por el hecho de ser leída y comentada. Claro que parte de sus palabras en ocasiones me viene muy bien leerlas, asimilarlas. No lo dude, amiga. Somos todos anónimos, oui, compartiendo tanta soledad, oui. No lo dudo, no, así es. Y aquí estamos y menos mal que nos comunicamos entre nosotras, vea usted. Nada nos hace escapar al anonimato, eso también lo se. De hecho, yo soy "la rosa roja" que es lo mismo que ser una anónima, aunque todos sepamos que ud., yo y cualquiera somos seres humanos, personas detrás de una pantalla sí pero con sentimientos, tristezas y alegrías para compartir. Y sí que nos da alegría el hecho de saber que las estamos compartiendo con otras personas que están de alguna extraña forma "a nuestro lado". Asi las siento yo: a mi lado. Más allá de que hayan creado un blog o no, eso no tiene mayor importancia, lo importante es la comunicación, el intercambio de ideas. La palabra, diría A. Pizarnik, la palabra. No lo dude, amiga.
Lo de las iglesias, menos mal que me entiende! no es religión, no. Sería arquitectura tal vez? antiguedades ? no se... algo así, no tiene que ver con el catolicismo. Un abrazo anónima y todo mi agradecimiento, no lo olvide. Eso siempre.

13 de septiembre de 2006, 23:31  
Blogger Vade retro dijo...

Estamos con la ouija en la casa de María del Norte...

14 de septiembre de 2006, 16:49  
Anonymous licantropica dijo...

y rosa?...

:P

jejeje ACTUALIZA!!!!!!!!

Recibi tus mails.. por cierto.. dare mis respuestas oportunamente. (o inoportunamente, conociendome).


SAludossssssss

Vixen

14 de septiembre de 2006, 18:36  
Anonymous Rosa Roja dijo...

Vade sostuve que eras peligrosa ;) tanto como para ir de la mano de Satanás, jeje, pero no imaginaba a María en esa posición, con ese aire tan puro y provinciano que le da el norte :) Ay, Dios! Una no gana para sustos :)

14 de septiembre de 2006, 23:53  
Anonymous Rosa Roja dijo...

Y Licantrópica??? Fumando espero. Fumando te espero. Actualizaré, lo prometo, todo es culpa de la falta de tiempo. El día debería tener más de 24 hs :) Me alegra que hayas recibido mis líeas. OF COURSE, aguardo respuesta, oportuna o inoportuna, en este mundo todo puede ser.

14 de septiembre de 2006, 23:55  
Blogger Vade retro dijo...

Rosa, estamos en el último post de María en los comments, tratando de organizar un .... no te lo diré jajaja adoro las sorpresas. Pásate cuando puedas. Esperamos tus ideas. Besos.

15 de septiembre de 2006, 09:13  
Anonymous Rosa Roja dijo...

Vadeeeeeeee Las sorpresas me pueden y la intriga más, jeje. En este instante, estoy desde un cyber con pocos minutos pero regresaré con más tiempo y leeré a María a ver en qué lío nuevo nos estamos metiendo :) Beso!

16 de septiembre de 2006, 12:21  
Anonymous Anónimo dijo...

Buscando otra información me encontré con este blog. Vivo en Gualeguaychú, pero no he nacido aqui...

Creo que la descripción de la ciudad deja mucho que desear, más aún si la persona que escribe se refiere a un lugar que no conoce en los siguientes terminos:

... El pueblo vale poco, el centro, quiero decir, la plaza principal, la Catedral de San José y no demasiado más para ver. Las calles de alrededor me parecieron tristes...
... Recorrí la Costanera y entré a una feria artesanal. Cinco puestos en total. Parecía mentira pero así están los artesanos allá...
...Poco más para ver de interés. Poco más para recorrer. Llegué hasta el puerto. El resto sentí que no merecía la pena. No saqué fotos, no me llamó la atención...

Partamos de la base de que Gualeguaychu es una ciudad y no un pueblo; distinto sería decir que a pesar de ser ciudad, aún conserva el alma de un pueblo...

¿el pueblo vale poco?
Será que durante muchos años Buenos Aires le robó todo al interior???

¿no demasiado más para ver?
Caminaste algo????

¿así están los artesanos allá?
Deberías saber que la mayoría de los artesanos se dedican a trabajar solo en la temporada de verano...Son pocos los que trabajan todo el año.

¿Poco más para ver de interés?
¿Poco más para recorrer?
Te olvidaste del ferrocarril, del parque Unzué, del corsodromo, las termas, los museos, el archivo histórico, el camino de la costa, el Ñandubaysal, los galpones de las comparsas... etc.

¿El resto sentí que no merecía la pena?
Que hay de la gente? Que hay de la vida cotidiana? de las costumbres y las tradiciones que aún se mantienen...

Gracias a la vida que no te didicás a escribir suplementos de turismo, porque si este es el criterio que utilizás para medir cuánto vale la pena un lugar....
Dejas mucho que desear...

Un consejo, dedicate a otra cosa... esto no es lo tuyo.

5 de enero de 2011, 17:22  
Blogger Sandy dijo...

Espero poder tomarme un descanso asi pronto... la verdad es que estoy casnada ya de las paredes del alquiler temporario en buenos aires, necesito algo distintooo
voy aconsiderar esta oopcion, me gusto, pinta lugar relajante....

18 de junio de 2011, 00:56  

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