domingo, abril 01, 2007

De la alteración a la serenidad

Semana de difíciles episodios laborales que me sobrepasaron. El miércoles a la tarde tuve que escuchar un monólogo de mi jefe que me hizo demasiado mal. Si bien puedo darme cuenta de que el hombre está desequilibrado, eso no quita que me haya afectado. Pasé toda esa noche nerviosa y en vela, no dormí nada. El jueves a la mañana temprano el tipo se fue a Europa por unos días así que me quedé en ascuas. Aunque si no se hubiera ido, tal vez hubiese sido peor. Así, al menos, me dio unos días de respiro para tranquilizarme y asimilar el mal trago. El jueves pasé la siguiente noche sin dormir también pero, esta vez, tomé la madrugada de insomnio como algo productivo y, en lugar de sentirme nerviosa, hice todo lo posible por relajar cuerpo, mente y espíritu y casi lo logré por completo. Es decir: me mantuve despierta, sí, pero relajada y pensando en frío para obtener mayor serenidad y alejar un poco las preocupaciones.
Por otra parte, me sirvió bastante poder hablar con
Atanasio. Tomé un café con él y fue a la única persona a la que le conté el problema laboral. Me dio un par de ideas sabias y obtuve un punto de vista de alguien que podía ver los acontecimientos de manera objetiva, no como yo que soy la involucrada.
Esos días no fui al
café nuevo porque no me sentía en condiciones de estar en él, ni de hablar con Leonor de bueyes perdidos y tampoco quería contarle a nadie mis problemas así que me mantuve al margen. El hombre del fernet con coca-cola -que me vio de pasada- me preguntó qué tenía y le dije que me sentía mal. Nada más. Hablamos, brevemente, de las relaciones cotidianas de las personas que estamos acostumbradas a encontrarnos todos los días a la misma hora en el mismo lugar, de la inquietud que produce el hecho de notar que un día alguno de nosotros falta, el darse cuenta que el otro no está bien o que pudo haberle pasado algo, en fin... Apenas eso.
Ayer viernes, a la noche, tenía que encontrarme con una vieja conocida llamada A. Hacía cerca de dos años que no nos veíamos, por más que estamos en contacto, prácticamente, diario. Ya habíamos quedado en reunirnos ayer y cumplí con la cita después que terminó la maldita lluvia torrencial. Ella no vive cerca y tuvo que hacer un viaje bastante largo para venir a encontrarse conmigo. Me pareció bastante injusto decirle que lo cancelábamos. A. está casada, tiene tres hijos y mucha familia pero tiene sordera desde la infancia. Estaba muy animada para encontrarse conmigo, para mostrarme su nuevo aparatito (no se el nombre técnico) con el cual oye mil veces mejor que hace dos años atrás, la última vez que la vi. Ella ignora estos problemas laborales que se me presentaron y mi estado de ánimo. Tampoco le dije nada porque era más importante escucharla a ella con esta nueva alegría de tener mejor audición.
Nos encontramos en el café nuevo. Estábamos sentadas allí tomando y cenando algo cuando llegó Leonor. Después de varios días sin verme, se acercó a mi mesa para saludarme. Intercambiamos un par de palabras y la invité a sentarse con A. y conmigo porque no había ningún secreto o nada que ella no pudiera escuchar. Sólo nos juntamos para hablar del tema auditivo. Muy prudente L no aceptó y se sentó sola en otra mesa. Le presté una revista para que se entretuviera mientras yo conversaba con A. Se fue antes que nosotras y regresó a mi mesa para decir que se iba, devolverme la revista que le regalé a A. y saludar. Intercambió unas palabras con A. (le expliqué que era sorda pero se entendieron) y antes de que se fuera le pregunté si pensaba regresar alguno de estos días del fin de semana largo. Me respondió con evasivas, que no, que no sabía, que no creía... Partió. Seguí sentada conversando con A. y, después que salimos de allí, nos fuimos a un segundo café hasta que nos separamos cuando eran cerca de las dos de la madrugada.
Todo este cambio de hábitos me hizo "olvidar" de mi problema. Fue como respirar aires nuevos. Un encuentro con una persona que hacía tanto tiempo que no veía y para conversar de temas que están tan alejados de mi preocupación me hizo muy bien. Me hizo bien ver bien a A. y creo que ella anoche, aún ignorándolo, me contagió mucho del entusiasmo que traía.
Esta tarde regresé al café nuevo y L. estaba sentada allí. Conversamos poquitos minutos porque ella se estaba yendo. Preguntó por "la amiga sorda". Suerte que no preguntó por mí.

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9 Comentarios:

Blogger fiorella dijo...

Escuchando a los otros y compartiendo su felicidad como ayuda a dejar pasar un poco lo que nos pesa,nos desvela y preocupa.Un beso

1 de abril de 2007, 05:37  
Blogger Blueyes dijo...

Feliz Domingo!!! vaya días tuviste, con noches incluidas.

No te dejes afectar por un trabajo, hay trillones de cosas mas importantes, dentro de las cuales esta tu tranquilidad. Estoy segura que eres una mujer inteligente, eso transmites, si tu jefe no lo ve, es su problema :o)

Relájate y date un bañito dominguero de esos eternos, y si tienes quien te enjabone mucho mejor :oP Yo pienso darme uno, solo que sin enjabonadero jajaja risa infinita.

Beso

1 de abril de 2007, 05:38  
Blogger Vade retro dijo...

Cuando me siento confusa o inquieta ante alguna circunstancia interna o externa me siento en el salón de mi casa y me dejo llevar por mi jardín zen. Te recomiendo que lo pruebes.
Un abrazo enorme.

1 de abril de 2007, 07:00  
Blogger Sereno dijo...

Y tú?! :O)
Caundo menciona A.. L.... me recuerda algún lbro que me tocó leer en la U... no me acuerdo del nombre ni del autor (tengo problemas de vejetud :O) pero A era la protagonita sin serlo. Todos eran losprotagonistas sin serlo. Como todo el mundo en la vida supongo. MMm... lluvia torrencial... puede parecer masoquismo pero me hubiera gustado estar allí. La lluvia tienen un poder fascinantemente sanador en mí. Tal vez por fin habríamos compartido un matezote por esos ladotes. Ojalá el clima laboral mejore, es necesario para la salud mental entre otras cosas, para la recuperación de sueño y paz. Por acá tambiéncon miles de cosas, incluyendo el cambio de mando (de jefe) en mi laburo, nos lo cambian cada tres años... la mer .. la mer... toujours recomencée... así es la vida. Un abrazo Rose, quetu domingo sea placenteramente Sereno :O)

1 de abril de 2007, 12:25  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Fiorella Es cierto. A mí me dio mucha alegría enterarme que esta conocida de años había recuperado, en parte, su audición. No podía deshacer el compromiso y la escuché con su alegría que hizo, aunque fuera por una noche, olvidarme de mi problema.
Besos.

Blue Eso es lo que meditaba en la madrugada del jueves, intenté decirme que no puedo permitir que los problemas laborales me afecten. Se que hay trillones de cosas más importantes como, por ejemplo, nuestra salud y tranquilidad pero, lamentablemente, el trabajo no es un detalle menor, al menos en mi caso, ya que es necesario para que pueda subsistir.
El baño de inmersión ya lo hice ayer sábado. Me vino muy bien para descontracturarme.
Feliz domingo! Besos.

Vade Muy interesante lo que estás diciendo. Por ahi también anda mi línea de pensamiento. ¿Cómo es tu jardín zen? Abrazos!

Sereno Es real que, a pesar de que no estamos plenamente concientizados, somos protagonistas del cosmos.
Tomamos un mate cuando sea pero, ¡por favor! que no llueva! Las lluvias nos están castigando fuerte estos últimos días.
Aunque no sea nada sencillo, confiemos en que las cosas mejoren...
Que pases un domingo lo más sereno posible :-I
Un abrazo.

1 de abril de 2007, 20:33  
Anonymous Anónimo dijo...

Rose, espero que empiece mejor semana, sobretodo en cuanto a lo que se refiere al sueño.
Yo hoy (lunes) trabajo y Ud?!?!?

2 de abril de 2007, 09:49  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

¡Amiga Anónima! Gracias por sus buenos deseos. Sí que he recuperado sueño estos días e intentaré hacerlo en esta semena también.
No, hoy (lunes)no trabajo por el feriado nacional. Ud., seguramente, porque debe ser autónoma ¡¡eso es tener suerte!! Ser independiente...

2 de abril de 2007, 10:18  
Anonymous Anónimo dijo...

SE EQUIVOCA Rose, no es esa la razón...
Piense, piense! en todo caso se lo contesto by email, jajja.
Complimenti! por recuperar el ritmo del sueño.

3 de abril de 2007, 12:06  
Anonymous La Rosa Roja dijo...

Anónima Ultimamente todo el mundo se empeñe en que yo piense :( y mi cerebro está agotadísimo :) Si no es autónoma..... pero trabaja...... a ver.... sigo pesando hasta que salga humo :))))))) Gracias, estoy intentando recuperar el sueño!

6 de abril de 2007, 13:58  

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